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Sumisa anal.
LLegamos a mi casa y lo primero que hizo mi esclava es meterse en la ducha ya que estaba sucia por el sudor de la noche que llevábamos.
Yo mientras preparaba un
par de copas, me desvesti y me tumbe en la cama, ella no sabia que
a mi me gustaba que me penetrasen analmente y la iba a enseñar
que realmente yo era bisexual.
Cuando salio me vio tumbado
abierto de piernas, con el rabo empalmado y metiendome un dedo por
el culo.
Ella me dijo, no sabia que
a ti tambien te gustaba que te dieran por el culo.
La dije si y espero que me
complazcas como me merezco esclava.
Me dijo si amo y me dejo
hacer mientras me daba un beso largo, luego bajo a mi pecho, a mi
ombligo y se metio mi rabo en la boca, lo chupo, bajo a mis muslos
y me dijo, dejame que te lubrifique tu ano.
Me saque el dedo y me empezo
a comer mi agujero negro, metia la lengua dentro y eso me estaba
gustando, notaba que me dilataba el agujero.
Cuando lo tenia bien ensalivado
y lubrificado me introdujo un dedo sin dificultad, lo metio hasta
el fondo, al principio empezo a moverlo en circulos, con lo que
me removia la tripa y notaba que tocaba mis excrementos.
Lo saco y lo chupo con cara
de viciosa, me introdujo dos dedos no me dolia, pues ya me habia
metido cosas mas grandes por el culo, no me tocaba el pene, tan
solo me penetraba ahora de afuera hacia dentro, tenia sus dos dedos
completamente dentro.
Ella veia mi cara de placer
y se notaba que a ella la gustaba verme asi, me dijo, me parece
que necesitamos algo mas que mis dos dedos para darte placer amo.
Me dijo, me das permiso para
ir a buscar algo mas grande amo, la dije si, pero no tardes, se
levanto corriendo y fue hacia la cocina.
Aparecio con dos saleros,
no muy largos, pero de unos 5 centimetros de ancho que eran de
madera.
Los habia vaciado y metido en agua muy caliente para quitarles
los restos.
Me pregunto si tenía vaselina, yo la dije si, en el baño.
Fue a por ella y la dije para que quieres dos, me dijo, para hacerme
yo lo mismo que a mi amo, -respondio-.
Se puso delante de la cama,
agachada, enseñandome el culo, se metio un dedito hasta el
fondo, mientras yo miraba, luego el segundo.
Se lo saco y lleno la parte
delantera del salero con vaselina y se puso otro poco en la entrada
de su culo.
Le costaba entrar, pero se
lo metio, dejandose medio salero dentro de su culo.
Me dijo me duele un poquito,
se lo acoplo y vino hacia mi, no se la salia, pues en el medio tenia
como una pequeña hendidura la circunferencia del salero y
entonces no se le movia para atras ni para adelante si no lo movia.
Me dijo ahora te toca a ti,
yo la dije, dame zorra.
Hizo lo mismo que con ella, puso vaselina en la parte superior
del salero y en mi ano.
Me lo fue metiendo despacito y cuando tenia lo mismo metido que
ella, me dijo si tuvieramos una polla de goma, disfrutariamos mas,
yo la dije, ya la compraremos, e incluso buscaremos una de verdad.
Me lo movia despacito primero, luego mas deprisa, ya empezaba a
salir las gotitas de mi semen, no me la meneaba, pero por el placer
me salian solas.
Ella sabia, que en cuanto
me la chupase un par de veces me iba a correr.
La dije, espera un poco,
quiero disfrutar todavia un poquito mas, seguia moviendome el salero en mi culo, cuando ya estaba muy cachondo, la dije, chupamela. Asi
lo hizo y empece a soltarle toda mi corrida en su boca, se trago
casi todo, me saco el salero.
Me acerque a ella, la di
un beso en la boca con los restos de mi corrida y la dije, tu como estas. Muy cachonda mi amo, yo la dije, no te preocupes. Sin limpiar
el salero que salio de mi culo, se lo introduje en el coño,
estaba de pie, frente a mi, con un salero en el culo y otro que
se movia freneticamente dentro de su coño.
Me dijo, me voy a correr,
grito con fuerza, me agarro con sus manos mis hombros y se corrio
como una gata salvaje.
Nos volvimos a duchar y la
acompañe a su casa.
Al dia siguiente habiamos
quedado con el hombre y su mujer en el bar. - Contacta con la amateur de este relato.
Categoría: sumision, anal, objetos
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